27 marzo 2013

Blanca





¿Desde cuándo soy blanca?
El sentimiento racista es algo que se mantiene en las sociedades por mucho tiempo que pase y en los momentos de crisis se regenera especialmente.
Pensaba yo que en el momento actual, éste en el que compartir es una de las claves de la supervivencia ética y moral, estaríamos por encima de nuestros arco iris particulares y el camino no sería pindio sino más bien llano y en blanco y negro.
Aunque parezca que la falta de color nos retrotrae a lo antiguo (hasta en eso condiciona la televisión nuestra memoria) quizá nos acerca al origen, a la esencia de lo que realmente se es, más allá de la pigmentación, talla o cualidades físicas que en la ruleta de la genética nos haya tocado en ciernes.
Ayer dos chicos argelinos torcieron el gesto al saber que en Ruta6, también compran familias gitanas. Españoles de pura cepa miran de reojo cuando algún rumano está en la misma habitación que ellos. Otros cuestionan el color y procedencia de los niños a los que va destinada la ayuda para estudios.
Claro... será que como soy blanca, no llego a entender qué diferencia existe entre el resto de colores a la hora de tener derecho a una vida digna.

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